viernes 2 de octubre de 2009

Hola de nuevo



Bueno, casi cinco meses sin aparecer por aquí. La verdad es que no por falta de bicicleteo, por que no hemos parado, sino por que no he tenido ganas, no he tenido ordenador, el trabajo ha dado problemas y el verano es para la familia.

Desde nuestra última aparición he cambiado de bicicleta, ahora manejo una MERIDA 905 COM SCULTURA de fibra de carbono montada íntegramente en Shimano Ultegra. Ligera y fácil
de manejar, una rodadora extraordinaria, algo armatoste para subir que es lo que me gusta pero como siga así cuando coja una con menos slooping no me para ni el Contador. Ni que decir tiene que la he comprado en Bicicletas MAM. Donde el trato es único y la calidad campa a sus anchas. Me hicieron un buen precio y se quedaron con la otra, que era de ellos por otra parte.

Bueno chorradas aparte, esta entrada es para que veáis la nueva bici, para anunciaros que voy a
ir
colgando todas las salidas de este verano, algunas espectaculares como la bajada a Carchuna por
la
vieja carretera de la Costa, y para agradecerle a mi buen amigo Manolo Jiménez y al mamonazo de su hermano, Francis (que no paraba de reír) por habernos rescatado del segundo diluvio
universal que tuvo lugar en Maracena hace un par de días.

Llovía lo indecible, la máquina de amasar chorizos (léase Enrique Reyes o Enrique el margarito),
el Narváez chico, que desde que se ha comprado una nueva
bici, una Giant "guapícima", no ha
salido sin lluvia, y un servidor veníamos recogiendo agua
desde el Puente de los Vados procedentes de Láchar adonde vamos con frecuencia a ver los dos puertos de montaña más espectaculares de Graná.

En Bobadilla ya no pudimos más y tuvimos que pedir auxilio. Ahí estaban los SWAT, los
Hombres de Harrelson, que con su "fogoneta", LIMPICA COMO EL SOL, nos recogieron con la mala suerte de que un charco escondió una alcantarilla al descubierto y llantazo al canto. Ahí tenéis la foto. Menos mal que un taller, no me acuerdo del nombre pero prometo ponerlo, nos ayudó a cambiar la rueda de la "fragoneta". En fin, un desastre, encimas de que los llamas para promocionar su marca les tienes que cambiar la rueda, estos tíos son la polla. En fín, en fin, gracias de verdad y os queremos.

Y a vosotros, amigos de las dos ruedas, disfrutad que viene un otoño ideal para la bici y no sabemos cómo puede ser el invierno. Con Dios.

viernes 1 de mayo de 2009

Benalúa de las Villas, una excursión dura pero amena
















1º de Mayo, día del Trabajador, San José Obrero. Qué mejor que celebrarlo encima de la bicicleta. Eso, al menos, hemos pensado un buen número de miembros del Velo Club Maracena, Ferrea, Antonio Ramal, Miguel, Enrique, José Manuel Pilitriqui, Paco Higueras y un servidor. En total siete miembros del club hemos salido camino de Benalúa, Paco ha salido algo después y nos ha alcanzado ya en las calles de la localidad. Se trata de una etapa de 72 kms, aunque el rutómetro apunte 65 o 66 kms. Sube y baja y totalmente rompepiernas. El camino hasta el cruce de Colomera ya lo conocía, Maracena, Albolote, Camino de las Tres Cruces, Torreón, Pantano del Cubillas, desvío a Colomera, cruce de la Cárcel, Las Torres y hasta el puente de Colomera, ahí nos hemos bifurcado, Ramal, Pilitriqui y yo hemos tirado por Colomera ascendiendo por sus duras rampas, Enrique, Ferre y Miguel han decidido acortar por otro camino que no asciende tantos metros. Paco pasó también en solitario por Colomera. Es una subida exigente si no estás acostumbrado, son apenas dos kilómetros pero de un desnivel constante y que supera el 8%. El descenso, pasado Colomera es precioso, lástima que he tenido que ir detrás de un coche con una "L" en el cristal. Reagrupados en el cruce de encuentro hemos subido casi juntos hasta Benalúa pero antes mirando las sensacionales vistas del pantano de Colomera que se quedaba a nuestra izquierda. El asfalto en este tramo está regular, tirando a malo, pero es sólo algo más de un kilómetro. Por aquí hay otro puertecito de algo menos de un kilómetro pero que es engañoso, se hacen duras las últimas rampas. Luego es llanear hasta Benalúa a 36 kms de Maracena.. Café, foto de grupo, lotería entre todos a repartir cuando toque, ja ja, y vuelta por el mismo sitio. La cuesta antes mencionada es un descenso terrible y luego vuelta a subir a Colomera por donde me encontré el coche con conductor novel. Esa subida es muy técnica y es recomendable, si no eres buen escalador, ir por el llano paralelo. Yo he subido y como hoy estaba fuerte he coronado muy adelantado en solitario, el descenso de Colomera, bajo aún con mucha cautela, he alcanzado los 60 kms/h. En Las Torres he alcanzado a Miguel y Ferre que acortaron por el llano paralelo mientras Manuel Pilitriqui decidió irse con un grupo de Maracena que encontramos en Benalúa. Ha sido una etapa preciosa y hemos llegado todos juntos, haciendo piña, a Albolote donde hemos tomado un par de cervezas. Hemos celebrado las buenas noticias de Enrique y hemos sudado un poco. No dudéis en veniros con nostros cuando deseéis.

viernes 10 de abril de 2009

Salida a Tiena con amigos del Club




El Jueves Santo ha servido para pasar una mañana agradable, con buena temperatura, aprendiendo, oyendo consejos, riendo bastante y con la agradable compañía de Narváex, Miguel, Ferre, Antonio el Reloj y Enrique. Durante el camino nos hemos acordado del resto de compañeros que han elegido otra ruta más cómoda o de los que tenían que trabajar y no han podido salir. La ruta de hoy es la que ya he contado en alguna ocasión, a Olivares, pero decidimos subir a Tiena y bajar por la Cuesta Velillos, interminable y con velocidades de 80 kms/h. Os dejo el recorrido.

miércoles 1 de abril de 2009

Subida a Quéntar con Enrique Reyes

Hace unos meses que mis salidas, cada vez más frecuentes, las hago con Enrique Reyes. Uno gran amigo durante buena parte de mi vida y que ahora vuelve a serlo con más fuerza que nunca. El caso es que Enrique, con su típico carácter paternalista y su humor inacabable, tiene la santa paciencia de llevarme por sitios antes desconocidos para mí. Es, podríamos decir, un gran entrenador. Ciclista de toda la vida tiene fuerza para dar y regalar. Ahora, circunstancialmente, no fuerza demasiado pero cuando esté convencido de sus posibilidades me dará unos palizones tremendos, jajaja, como el que me dio hace poco subiendo a Colomera que por poco si tiene que bajar a recogerme. El caso es que hoy me ha subido a la Presa de Quéntar, a 25 kms de Maracena, más o menos. Al final de la etapa el marcador señalaba 51'6 kms (ida y vuelta), velocidad media de 23 por hora y dos horas y cuarto de trayecto, mucho pensando que hay que atravesar Granada. Hemos quemado 1162 calorías y hemos perdido 132 gramos de grasa y unos 300 de líquidos, aún reponiendo por el camino. Es decir, hemos adelagazado casi medio kilo en un ratito, a este ritmo nos ponemos como el tío del anuncio de D&G que tanto gusta a las zagalas, ja ja.
Atravesar Granada es una odisea pero es un espectáculo. No acabo de acostumbrarme a vivir en Granada, tantos años fuera. Me vine con casi 20 años y ya tento 38 (a punto de los 39). Constitución, Gran Vía, Plaza Isabel la Católica, Reyes Católicos, Puerta Real, Acera del Genil o de la Virgen, Paseo de la Bomba y Carretera de la Sierra. La Historia nos contemplaba a nuestro paso, mientras, yo mirándolo todo, como un turista, enchido de orgullo por disfrutar de Granada al aire libre, sin los cristales del coche o la visera de un casco, ligero y al paso que mis piernas quieren. Un lujo.


Salir de Granada hacia Cenes es un trayecto pestoso, sí porque no es empinado pero se hace mal, tiene un desnivel desigual y es el comienzo de la ruta por lo que fatiga en exceso la spiernas si no eliges bien el desarrollo. Hoy no nos ha pasado nadie pero el sábado subí a Guéjar Sierra y me pasó un compañero con el plato grande puesto, a la salida de Pinos Genil le di una pasada importante, se le habían cargado las piernas en exceso. Es importante subir blandito por aquí.

Salidos de Cenes de la Vega enfilamos por el Genil en dirección Pinos y poco antes está el cruce a Dúdar y Quéntar, hasta Dúdar la subida es suave, constante y no muy exigente. Se puede subir con piñones pequeños, con el plato chico, por supuesto, esto es cicloturismo, no es competición. Pero al salir de Dúdar la cosa se pone más exigente y en el cruce de Quéntar agarramos camino del pantano, a mano izquierda, y ahí nos topamos con dos kilómetros duros. Yo lo he hecho con un 40-18 en la mayoría de tramos y en algunos he puesto el 21. No he utilizado el 23, no me ha hecho falta. yo llevo un 52-40 de plato, mucho para un novato pero voy aprendiendo y ya subo muy bien estos tramos cortitos. El desnivel máximo es de un 12%, cosa seria, y la distancia de la subida es de 10 kilómetros más o menos pero en realidad no se para de subir desde que salimos, fijaos en el perfil. La llegar al pantano hemos disfrutado de la belleza del paisaje, de la naturaleza espectacular de Sierra Nevada y he pensado lo afortunados que somos de poder vivir en Granada, en plena naturaleza pero en un área metropolitana de más de 600.000 habitantes, un lujo. Os dejo algunas fotos, perfil, pantano a rebosar, Enrique con nuestras bicis, profundidad de la presa y el verde paisaje de esta primavera florida que estamos teniendo, después de varios años de sequía. Este post quiero dedicárselo, muy especialmente, además de a mi amigo Enrique que en pocas semanas estará dando la guerra que sabemos que puede dar, a Sergi de Aróstegui Bardagí. Mi amigo Sergi, en Barcelona, es un amante del deporte, las bicis y los patines, sobre todo los patines en línea. Hoy me he acordado mucho de él mientras bicilceteaba por Graná. De momento no vamos a bicicletear juntos, es complicado pero como la vida da muchas vueltas, y él sabe más que nadie de eso, seguro que algo raro haremos juntos algún día. Ir a la ópera o bicicletear, como digo yo. Saludos a todos.

martes 3 de marzo de 2009

Punto Noticias, una web alternativa y que marca tendencias